viernes, 20 de enero de 2012

OCASO




OCASO

Anochece y la pesadumbre se apodera de mi.
Desde mi ventana la ciudad, me es ajena.
Mis deseos, se enfrentan con la realidad.
Mis ambiciones se pelean con las distancias.
Las cuatro paredes se me caen encima.
Y no se de ti, y no se de mi.
La frustracion se potencia
entonces el ocaso del dia, se condice
con el definitivo ocaso de mi alma.

Horacio

miércoles, 18 de enero de 2012

Una ilusión en el tiempo.


Emprendió la cruzada por ese amor y ese futuro juntos soñado, a pesar de los miles de kilómetros qué los separan. Pasa el tiempo, la vida se escurre entre los dedos, el futuro se hace difuso, pero el corazón no lo sabe.
En un momento la vida lo golpea, él se sintió abatido, solo y necesitaba una palabra contenedora, de amor o de consuelo, pero no de cualquiera, sino de la mujer amada y quien decía amarlo. Pero, aún enviando señales de su precaría realidad, no la tuvo, y se empezaron a suceder vertiginosas noches sin lunas, envueltas en espesos silencios.
Pero el corazón no sabe, y tampoco va a permitir qué el pobre hombre reconozca que ese inmenso dolor que siente es por amar a alguien qué solo fue una ilusión en el tiempo.

Horus

lunes, 9 de enero de 2012

Cobarde

Ella miraba a traves de la vidriera, cuando entro cruzaron sus miradas,
él encontro en esos ojos mas de lo que podria pretender un dia de trabajo
con clima agobiante.
El tiempo se detuvo, ya ni pensaba en venderle, e imagino que seria una condesa,
una marquesa, alguien con alcurnia, tan joven y radiante, frente a él que se
reconoce como un perdedor.
Sonrisas autenticas, charla enriquecedora, y el producto dejo de ser el motivo, para
ser excusa.
En la despedida, se miraron a los ojos, ella espero un beso, él no se percato
o no se atrevió a tanto, una mujer tan joven y radiante jamàs repararía en él.
Mientras guardando silenciosamente el dolor de saberse un viejo cobarde, se encomienda
al azar o a la bondad de los dioses para volver a verla.

Horus

sábado, 7 de enero de 2012

Otra confesión: Demasiado tarde para amar.



Caminando en la calurosa Buenos Aires, un suave viento agito los árboles,
me envolvió en una brisa que me trajo recuerdos desde miles de kilómetros,
de aquel viaje muy deseado, muy feliz, pero inmediatamente el sabor amargo en mi boca
reconociendo lo dificil de volver a vivirlo.
Momentos despues entre bocado de pizza, imagenes de un televisor emitiendo con el solo de fin de burlar a mi soledad, un vaso de coca cola, y la revelación: Demasiado tarde para amar.
Raras sensaciones, un cóctel donde hay medidas de dolor, realidad, frustración y deseperanza, no es mas que un rotundo baño de realidad, donde las utopias se desmoronan y las ilusiones son inalcanzables.
No se cuando, pero mi corazón se convirtió en un contenedor vacio, abandonado y clausurado eternamente.

Horacio Cabral

miércoles, 28 de diciembre de 2011

Confesiones de una mañana

Todo se torno hostil, no puedo contener mi rebelión, pero tampoco puedo identificar contra que o quien rebelarme.
Rodeado de situaciones incomodas, de ausencias y de carencias, meto mano en mis bolsillos y no encuentro ni mis ilusiones.
Frente al espejo, no encuentro sonrisas, el gesto adusto y una mueca de dolor me dicen quien soy.
El espejo me dice que es la hora. Quizas ya no haya ni magia, ni azar, y realmente sea el momento de decir chau

martes, 20 de diciembre de 2011

Insomne naúfrago

Afuera la noche
con plomiza vestimenta.
Solo se rompe la monotonía
con energicos relámpagos,
que parcelan el cielo
y los vibrantes truenos
que arman una sinfonía.

Tirado en la cama con
insomnio y soledad
mis compañeros inseparables.
Los pensamientos racionales
no dan paso al reposo
ni a los oníricos recreos.

Como espejos de un calidoscopio
los pensamientos se tornan otros.
Vamos las bandas, subconciente
homenaje a los redondos,
y una imaginaria botella de Ron
invitan a jugar a escribir.

El insomne es como un naúfrago
la disyuntiva es que hacer
con la botella de Ron.
El naúfrago elegira beberla y
y hacer viajar en su interior
la esperanza infinita del rescate.
El Insomne la beberá íntegramente
la romperá, y con un pedazo de vidrio
acabará con su agonía.

HORUS

Soledad

Siempre tan lúgubre
pero te maquillas
para la ocasión.

Tus silencios
tan elocuentes
revelan tu farsa preexistente.

Traicionas la ilusión
reafirmando con tu ausencia
que el desprecio es tu esencia.

Horus